Un programa que empieza donde otros acaban. Política, economía, análisis y opinión con Fernando Díaz Villanueva.

El desastre de Ceuta

August 02, 2026 57:09 2.11 MB ( 52.76 MB less) Downloads: 0
El jueves pasado unas 50.000 personas cruzaron a nado la frontera entre España y Marruecos en Ceuta en solo unas horas. Fue de tal calibre el asalto que las autoridades locales, las fuerzas de seguridad del Estado quedaron por completo desbordabas. Se trata del episodio fronterizo más grave que sufre España desde la marcha verde sobre el Sáhara en 1975. Y no solo por la magnitud del colapso fronterizo en sí, sino porque ha proyectado ante el mundo la imagen de una frontera exterior de la UE que se viene abajo sin que el gobierno haga nada para impedirlo. Ese mismo gobierno estaba de vacaciones y solo unos días antes su presidente había dado un discurso triunfalista sobre el curso político. El primer reproche que se debe hacer al gobierno afecta a la gestión inmediata. Actuaron tarde y mal pese al goteo previo de llegadas y a las peticiones de auxilio del gobierno ceutí, que pidió que se desplegase el ejército mucho antes. En cuanto a Marruecos no solo toleró, sino que alentó el asalto para exhibir su capacidad de presión. Aquí, además, no hay posibilidad de endosar la culpa a ninguna administración autonómica porque la integridad de las fronteras es competencia exclusiva del Estado. Nadie ha explicado por qué se produjo semejante cadena de negligencias. Han culpado a una sentencia del Supremo de hace un mes sobre la ley de extranjería que, al parecer, circuló por las redes marroquíes durante días. De modo que, o hubo un fallo clamoroso de inteligencia, o simplemente desidia al no cambiar la ley ni instalar a tiempo las barreras que sí se colocaron a toda prisa este fin de semana. Sánchez calificó lo ocurrido como un ataque a la integridad territorial del país sin nombrar al atacante. Al mismo tiempo desplazaba el foco hacia unas mafias que nada tuvieron que ver en esto. Para nadar unos minutos no hacen falta mafias, un asalto como el del jueves además arruina su negocio. Lo de Ceuta fue un acto de guerra híbrida, bien calibrado y organizado por un vecino que tensa la cuerda en todos los frentes, desde el narcotráfico en el estrecho hasta la ofensiva con el mundial de fútbol de 2030. La onda expansiva ha abierto una fractura en la UE, pero en la dirección contraria a la que esperaba el Gobierno. En lugar de apoyo se ha encontrado con que 22 Estados, encabezados por Italia y Dinamarca, han remitido una carta que supone una enmienda a la totalidad a la política migratoria española. Tampoco es de extrañar, poco antes el propio Sánchez había acusado a algunos socios de egoísmo porque Italia suspendió temporalmente Schengen y el polaco Donald Tusk recordaba los miles de millones que ha invertido Polonia en la custodia de su frontera oriental. El desencuentro no es nuevo, es la factura final tras varios años yendo por libre, alejándose de sus aliados tradicionales mientras jugaba al izquierdismo de salón. Este episodio ha desnudado toda la política migratoria española en solo unas horas. Una política que funciona sobre la improvisación, que lo confía todo a regularizaciones periódicas y a la externalización de la frontera sur con Marruecos, un régimen que ni es fiable ni comparte los mismos objetivos que España. La regularización en marcha, con ya más de un millón de solicitudes, es una muestra de esa improvisación permanente, esta vez en clave de política interna. El problema de fondo es que todos los gobiernos españoles desde hace tres décadas han abordado este problema como una cruzada moral cuando se trata de una cuestión económica. Las sociedades abiertas no dejan de serlo por debatir de inmigración, sino por renunciar a ordenarla, que es lo que no se ha querido hacer aquí. En La ContraRéplica: 0:00 Introducción 4:14 El desastre de Ceuta 36:25 La frontera de Ceuta y Melilla 45:39 Malvinas 50:18 La frontera de los Andes #FernandoDiazVillanueva #ceuta #inmigracion Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals