Siempre al volante. Siempre intentando disfrutar de cada coche que he probado. Llevo muchos años trabajando en la prensa del motor y sigo disfrutando como el primer día, sin perder la ilusión. Escucha mi podcast y lo verás... o lo oirás.
Los Lada rotativos de la KGB: La historia del Proyecto "Arkan"
January 25, 2026
18:19
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¿Te imaginas un Lada, ese coche anticuado, cuadradote y humilde que todos asociamos con la austeridad soviética, adelantando a un BMW o un Mercedes a casi 200 kilómetros por hora en las calles de Moscú? No es el inicio de una novela de ciencia ficción, ni una exageración. Existió de verdad.
Hoy vamos a viajar en el tiempo y en el espacio. Cruzamos el llamado “Telón de Acero” para aterrizar en esa época terrible, pero fascinante, de la Guerra Fría, donde nada era lo que parecía. Vamos a destapar uno de los secretos mejor guardados de la antigua URSS: los "Ladas rotativos" de la KGB. Auténticos lobos con piel de cordero diseñados con un único propósito: cazar espías.
El contexto: Un vacío en el parque móvil soviético Cuando pensamos en los coches de la Unión Soviética, la imagen se divide en dos extremos. Por un lado, las inmensas limusinas blindadas de los líderes del Partido, los ZIL y los Chaika, dinosaurios de acero reservados para la élite política. Por otro lado, los coches del pueblo: el Zhiguli (nuestro querido Lada), el Moskvitch o el Trabant; vehículos duros, sencillos y fáciles de reparar, pero desesperadamente lentos.
Pero existía un problema operativo grave. ¿Qué coche podía usar el KGB para perseguir a un diplomático estadounidense que huía en un potente coche occidental? ¿Cómo podía la Militsiya interceptar a criminales en vehículos de contrabando mucho más rápidos? No podían usar limusinas oficiales porque llamaban la atención, ni los Lada estándar porque no les alcanzaban. La respuesta a este dilema fue clasificada como secreto de estado y tenía nombre de ingeniería alemana: el motor rotativo Wankel.
El nacimiento del Proyecto "Arkan" y el SKB RPD Corría el año 1974. Mientras en Occidente marcas como NSU o Citroën abandonaban el motor rotativo por sus problemas de fiabilidad y alto consumo, en la ciudad de Tolyatti, a orillas del Volga, la URSS decidió ir a contracorriente. Se creó una división ultra secreta dentro de la fábrica de AvtoVAZ llamada SKB RPD ("Oficina Especial de Diseño de Motores de Pistón Rotativo").
Al frente pusieron a Boris Pospelov con una misión clara: crear un motor que cupiera en el vano de un Lada estándar, pero que triplicara su potencia. No buscaban eficiencia, suavidad ni ecología. Buscaban potencia bruta para crear lo que en inteligencia se llama un "Q Car" o "Sleeper": un coche invisible por fuera, pero una bestia por dentro. Sin licencias oficiales, recurrieron a la "ingeniería inversa", desmontando motores Mazda y NSU para copiar y adaptar la tecnología.
La evolución de los Lada de la KGB. La historia de estos vehículos pasó por varias fases de ensayo y error hasta convertirse en leyenda:
VAZ-21018 (1978): El falso comienzo. El primer intento se basó en el legendario "Kopeyka" (el Fiat 124 ruso). Instalaron un motor de un solo rotor (VAZ-311) de 70 CV. Se fabricaron 50 unidades y fue un desastre absoluto. Los sellos de los vértices (apex seals) se desgastaban en días. De esas 50 unidades, 49 rompieron el motor en menos de un mes y tuvieron que ser reequipadas con motores convencionales.
VAZ-21019 "Arkan" (1982): El coche de los espías. Aprendiendo del fracaso, dieron el salto al doble rotor con el motor VAZ-411. Este es el verdadero mito. Por fuera era idéntico a cualquier Lada beige o azul pálido, con sus llantas de acero y parachoques cromados. Pero bajo el capó escondía entre 120 y 130 CV. Estamos hablando de la potencia de un Porsche 924 o un Golf GTI de la época, pero en un chasis de los años 60 con frenos de tambor y dirección de piedra. Alcanzaba los 180 km/h y hacía el 0-100 en 9 segundos. Para mantener el secreto, los ingenieros incluso diseñaron escapes restrictivos que "ahogaban" el sonido de turbina típico del rotativo para que, al ralentí, sonara como un viejo motor de pistones.
VAZ-21059 y 21079: La era cuadrada. Con la llegada de los Lada "Riva" o "Nova" a mediados de los 80, el KGB actualizó la flota. El motor evolucionó al VAZ-413, rozando los 140 CV. Estos coches, usados también por la policía de tráfico (GAI), tenían una peculiaridad: llevaban dos depósitos de combustible. El consumo era tan disparatado (20-25 litros a los 100 km en persecución) que necesitaban esa reserva extra. Además, eran motores "Kleenex": su vida útil era de apenas 40.000 km. No se reparaban; se tiraban y se ponía uno nuevo.
VAZ-2108-91 Samara: El misil final. Ya a finales de la era soviética y con la ayuda de Porsche en el diseño del chasis, nació el Samara rotativo. Con el motor VAZ-415 (más refinado y ligero), este tracción delantera aceleraba de 0 a 100 en 8 segundos y superaba los 200 km/h, humillando a la mayoría de deportivos europeos de su clase.
Curiosidades técnicas de una ingeniería extrema:
-Arranque ártico.
-Lubricación suicida.
-Experimentos locos.