Siempre al volante. Siempre intentando disfrutar de cada coche que he probado. Llevo muchos años trabajando en la prensa del motor y sigo disfrutando como el primer día, sin perder la ilusión. Escucha mi podcast y lo verás... o lo oirás.

Máximo ¡Director de la DGT!

January 27, 2026 24:04 4.24 MB ( 18.87 MB less) Downloads: 0
Escucha esta noticia: “Máximo Sant ha sido nombrado nuevo Director General de Tráfico con plenos poderes”. Evidentemente, es ficción. Ni tengo el perfil, ni los amigos políticos, ni el interés. Pero este vídeo no es una simple broma; es una declaración de intenciones. Siempre he sido crítico con la gestión actual, que parece ver al conductor y al automóvil como enemigos a batir. Un modelo basado en el "No": no entres a la ciudad, no uses el coche, no pongas el triángulo porque "allá tú". Mi propuesta es radicalmente opuesta: considerar al conductor como un adulto responsable y un aliado. Por eso, en rigurosa exclusiva, os presento mis ideas para una DGT que eduque en lugar de solo castigar: A1. El Carnet "de verdad", el “Modelo Nórdico”: El carnet actual certifica obediencia burocrática, no pericia. Para aprobar debería ser obligatorio pasar por pista deslizante y controlar el subviraje, el sobreviraje y la frenada de emergencia con esquiva. Hay que sentir la física antes de salir a la carretera. 2. Formación continua incentivada: Nadie conduce igual a los 18 que a los 60. ¿Qué os parece un "Plan Nacional de Reciclaje" voluntario? Si haces cursos de conducción segura en escuelas certificadas (RACE, RACC, etc.), obtienes descuentos obligatorios en el seguro y bonificaciones en el Impuesto de Circulación. 3. Límite a 140 km/h (Variable): El límite de 120 km/h es de 1974. Hoy, en autopistas de peaje con buen clima y poco tráfico, ir a 140 mejora la fluidez y reduce el aburrimiento (y el uso del móvil). Eso sí, con paneles variables: si llueve, el límite baja drásticamente. 4. Radares: De la recaudación a la prevención: Adiós a los radares camuflados en rectas. Los cinemómetros deben estar solo en Puntos Negros y señalizados con luces gigantes. El objetivo es que frenes y no te mates, no que pagues una multa dos semanas después. 5. Dinero "Finalista": Se acabó la "caja única". El 100x100 de lo recaudado en multas debe ir, por ley, al mantenimiento de carreteras y a sustituir los guardarraíles "guillotina" por sistemas SPM para motoristas. Si pagas, que sea para arreglar el bache de tu calle. 6. Auditoría de Señalización ("Señalitis"): Sufrimos exceso de información. Hay que eliminar el 30 por ciento de las señales verticales (olvidadas de obras, límites absurdos) para que cuando veas una señal de peligro, sepas que es verdad y la respetes. 7. ITV Lógica o el “Modelo Alemán”: Basta de tratar como delincuente al que mejora su coche. Si montas frenos más grandes, suspensiones de calidad o latiguillos metálicos, la administración debería aplaudirte y facilitarte el trámite, no poner trabas burocráticas. 8. Educación Vial en las Aulas: No una charla al año, sino una asignatura troncal basada en la ciencia. Enseñar Física del Automóvil (energía cinética, inercia, distancias de frenado) en Secundaria para que los jóvenes respeten las leyes de la física, que no se pueden recurrir. 9. Tolerancia 0 con Distracción y Alcohol: El palo para quien se lo merece. Manipular el móvil en marcha es jugar a la ruleta rusa. Endurecimiento drástico de sanciones y retirada directa para reincidentes en móvil, alcohol y drogas. 10. Los Débiles: Empatía Técnica: Enseñar al conductor de coche que el motorista, el ciclista y el usuario de patinete son vulnerables físicamente. Entender que una línea blanca mojada es hielo para una moto o que el rebufo de un SUV desestabiliza a una bici. 11. Bonus Track: Protección del Patrimonio (Licencia H): El coche clásico es cultura, no contaminación. Facilitar la conservación del patrimonio industrial histórico como hacen en Alemania o Francia, en lugar de perseguirlo con etiquetas medioambientales. Estoy convencido de que la represión tiene un límite, pero la educación no. Necesitamos recuperar el orgullo de conducir bien.