Siempre al volante. Siempre intentando disfrutar de cada coche que he probado. Llevo muchos años trabajando en la prensa del motor y sigo disfrutando como el primer día, sin perder la ilusión. Escucha mi podcast y lo verás... o lo oirás.

LUCE y otros FERRARI polémicos

June 15, 2026 21:32 20.68 MB Downloads: 0
¿Creéis que el nuevo y polémico Ferrari Luce eléctrico es el primero que consigue que los puristas de Maranello auguren el fin del mundo automovilístico? ¡Pues no! La historia de Ferrari está plagada de escándalos, herejías mecánicas y modelos que fueron repudiados cruelmente en su lanzamiento. Quizás la controversia siempre ha sido el motor secreto de la marca. Enzo Ferrari decía: “Yo no vendo coches, vendo motores”. Si “Il Commendatore” levantase la cabeza, muchos se preguntan qué diría del nuevo Luce, un eléctrico puro que ha incendiado las redes sociales. Pero antes de rasgarnos las vestiduras, repasemos las ocasiones en las que la marca ha roto sus propias reglas y ha enfurecido a sus seguidores. Los mayores "escándalos" de Maranello A lo largo de las décadas, Ferrari ha tomado decisiones que en su día parecieron auténticos sacrilegios para los más fanáticos de la marca: Dino 206 y 246 GT (1967): El Ferrari que nació huérfano. Enzo creía que un Ferrari siempre debía tener 12 cilindros, así que este V6 ni siquiera llevaba el escudo oficial. Hoy es uno de los deportivos más bellos, equilibrados y cotizados de su época. Ferrari 308 GT4 (1973): La traición geométrica de Bertone. Un diseño en forma de cuña, extremadamente anguloso, con motor central V8 y configuración 2+2. Lo acribillaron por sus proporciones, pero su chasis, afinado por Niki Lauda, ofrecía un tacto sublime. Ferrari Mondial 8 (1980): El "patito feo". Lastrado por las estrictas normativas de emisiones de EE. UU., su inyección redujo la potencia a unos raquíticos 214 CV. Las prestaciones iniciales fueron un desastre, aunque el modelo evolucionó hasta ser muy rentable. Ferrari 456 GT y GTA (1992): ¿El Cavallino domesticado? Su diseño burgués fue criticado, pero la verdadera herejía fue la versión GTA, que introdujo una arcaica caja de cambios automática. Ferrari F50 (1995): ¿Vivir a la sombra del mito? Suceder al todopoderoso F40 era una tarea imposible. Su motor V12 atornillado directamente al chasis transmitía cada vibración a la espalda del conductor. La prensa lo tachó de tosco, pero hoy es el Santo Grial analógico de los coleccionistas. Ferrari Enzo (2002): La nariz de la discordia. El diseño japonés de Ken Okuyama apostó por un aerodinamismo brutalista, inspirando su morro en la Fórmula 1. Al principio fue calificado de feo y exagerado, pero su velocidad acalló todas las críticas. Ferrari California (2008): El descapotable de bulevar. Primer V8 delantero, primera inyección directa, primer cambio de doble embrague y primer techo duro retráctil. Los puristas lo odiaron, pero atrajo a un 70% de clientes nuevos a la marca. Ferrari FF (2011): El Ferrari para ir a esquiar. Un formato "shooting brake" que muchos apodaron "el zapato de payaso", acompañado del primer y polémico sistema de tracción total de la marca. Ferrari Purosangue (2022): El “innombrable”. La herejía final: un vehículo de cuatro puertas y gran altura. A pesar de que Sergio Marchionne juró que jamás harían un SUV, su aplastante V12 atmosférico lo convirtió en un éxito tan violento que tuvieron que cerrar la lista de pedidos. Ferrari Luce (2026): El hereje silencioso Llegamos al presente con la mayor bomba de la historia del Cavallino: el Ferrari Luce. Se trata del primer vehículo 100% eléctrico de Maranello, y la polémica que ha desatado es incalculable. Sus revolucionarias cifras han provocado síncopes en los foros del motor: Crossover "liftback" de cinco puertas que supera los 2.260 kilos de peso. -Arquitectura de 800 voltios con una inmensa batería de 122 kWh. -Cuatro motores independientes que rinden más de 1.050 CV. -Aceleración de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos. -Un precio estratosférico que supera los 550.000 euros. No hay rugido, no hay cilindros y no hay escapes. El habitáculo es una revolución digital sin relojes analógicos, diseñado en colaboración con los creadores de Apple. Los aficionados más radicales acusan a la marca de perder el alma y de crear un "electrodoméstico sobrepotenciado". ¿Y qué ha pasado en el mercado real? La producción está estrictamente agotada hasta finales de 2027. Conclusión La historia nos enseña que el inmovilismo es una muerte segura. Cada vez que Ferrari ha roto las reglas, los puristas han gritado y la prensa ha criticado, pero las ventas y el tiempo siempre han dado la razón a Maranello. El polémico Luce eléctrico no es el fin de la marca, es solo otro emocionante y tumultuoso principio.