Materia Oscura es un programa especializado en Ciencia del periodista José Manuel Nieves. Universo, física, hallazgos, nuevas investigaciones... Todo pasa por el tamiz de Nieves.
Por qué seguimos picoteando cuando ya no tenemos hambre
Un equipo de la Universidad de East Anglia, en colaboración con la Universidad de Plymouth, en el Reino Unido, ha publicado un estudio en el que el doctor Thomas Sambrook, investigador principal de este trabajo, asegura que la culpa no es de tu disciplina. Tu cerebro te está engañando, o, mejor dicho, está siguiendo ciegamente un guion automático que no podemos controlar de forma consciente. A través de un experimento con más de 70 voluntarios se pudo medir la respuesta del cerebro ante imágenes de comida altamente deseable. Pese a que los participantes no querían la comida porque estaban saciados, su cerebro decía justamente lo contrario en el instante exacto en que aparecía la imagen de la comida.
El doctor Sambrook lo explica con una claridad meridiana: «Lo que vimos es que el cerebro, simplemente, se niega a rebajar lo gratificante que parece un alimento, sin importar lo lleno que estés». Es, literalmente, una receta neuronal para comer en exceso. Y explica de manera perfecta por qué, en ausencia de hambre real, seguimos picoteando. Nuestro cerebro está haciendo exactamente aquello para lo que fue magistralmente programado a lo largo de millones de años de evolución homínida. El estudio demuestra, mediante la lectura de esas ondas cerebrales, que estas reacciones operan de forma totalmente independiente a nuestras decisiones racionales. Así que, mientras tú crees que estás decidiendo comerte esa galleta porque «te apetece», en realidad, tu cerebro está ejecutando un programa cerrado.